La lotería, el mayor impuesto regresivo del mundo

powerball

Publicado en el Huffington Post el 7 de agosto de 2013.

La suma es exorbitante. Enorme. Inabarcable. No hay palabras: el primer premio de la lotería Powerball, que se sorteará este miércoles a la noche, es de por lo menos 425 millones de dólares, una suma que crecerá hasta que se anuncie a el o los ganadores. Anticipan un nuevo récord.

La lotería Powerball se juega en 43 estados más el Distrito de Columbia (Washington, DC) y las Islas Vírgenes estadounidenses.

Los estados sin lotería estatal son Alabama, Alaska, Hawaii, Mississippi, Utah, y sorprendentemente, Nevada, el estado de Las Vegas.

A medida que se acercaba el cierre de los puestos este martes, crecía el frenesí de compras, lo cual, dijeron funcionarios de la Lotería, demuestra una vez más que hay cada vez más jugadores que solamente participan cuando el primer premio es especialmente alto.

Y el premio es alto y sube cada vez que no se declara ningún ganador y el sorteo pasa a la siguiente semana.

“Cuanto más sube, más significa que nadie está ganando, y muchos van a seguir comprando más y más billetes de y uno nunca sabe, puede tener suerte si elige los números correctos”, dijo a la AP Meghan Graham, de Brookline, Massachusetts, mientras compraba una docena de billetes de Powerball.

“Un cambio reciente en el juego… incrementó la frecuencia de los grandes primeros premios”, escribe AP, por lo que el del miércoles viene solamente pocos meses después del mayor premio de la historia de este juego, $590 millones de dólares. Antes podían pasar años entre premios de envergadura.

La particularidad de Powerball es la manipulación de dos sets de números o bolas. Uno de 59 números de los cuales se extraen 5, y otro de 35 números, de los cuales se extrae uno solo.

Tom Romero, director general de la lotería del estado de Nuevo México y presidente del Grupo Powerball, recuerda que hace no muchos años “el premio de 100 millones de dólares hacía que todo el mundo comprase… hoy la marca ha subido a 200 millones y nos acercamos a los 300 millones” para entusiasmar a la gente.

El precio del billete subió en enero de 2012 de 1 a 2 dólares; las reglas se cambiaron para que más personas ganen premios más bajos, así como premios de 1 y 2 millones de dólares, lo que subió las ventas en 52 por ciento a un total de 5,900 millones de dólares en el año fiscal que finalizó en junio.

El premio mayor es de por lo menos 40 millones de dólares en 30 pagos anuales. Se juega los miércoles y sábados un minuto antes de la medianoche, hora del Este de Estados Unidos. El último momento para comprar un billete es como máximo dos horas antes. El sorteo se lleva a cabo en la capital de Florida, Tallahassee.

A primera vista, entusiasma. Pero… ¿y la probabildad de ganar?

La realidad es que cuanto más personas participan, y aunque suba el premio mayor las probabilidades bajan en proporción.

Y ya son muy, extremadamente bajas.

En números, de acuerdo con la misma Lotería, es 1 en 175,223,510; las de ganar 1 millón de dólares, 1 en 5,153,632.65, y de ganar 10,000 dólares, 1 en 648,975.96.

Y en porcentajes, según esta publicación de España, un 5.3 por ciento de ganar algo. Y nada puede ayudar a mejorar su “suerte”:

Ni trucos, ni números bonitos, ni números feos, ni velas a la virgen o a un santo.

Los números son astronómicos, ¿verdad? No por nada la lotería, económicamente hablando, es un impuesto más sobre la población, un impuesto que recae especialmente en gente de bajos recursos, que son los que, en su desesperación, más juegan. Un impuesto regresivo, el mayor del mundo.

Agréguese a eso que solamente el 80 por ciento de las combinaciones posibles se vende, en el mejor de los casos.

Pero, tal como se demuestra una y otra vez, basta con mencionar la también enormidad del primer premio para que se disipen las dudas y se olvide el raciocinio y las matemáticas y teorías de probabilidad, para correr al quiosco más cercano.

Ah, y otro dato, según la nota que publicamos aquí mismo en Huffington Post Voces en marzo pasado: “El Fondo Nacional para la Educación Financiera calcula que el 70 por ciento de los ganadores suele perder todo su dinero en un par de años, dijo el vocero del fondo Paul Golden”. Así que, bueno, piénselo bien.