Encuesta: mayoría de latinos rechaza el acercamiento republicano

 

Luis Rosales de El Paso, Texas, durante la marcha al Capitolio de Austin, Texas, durante la protesta Texanos Demandan Reforma Migratoria, el 22 de febrero, que contó con centenares de participantes. (AP Photo/Austin American-Statesman, Jay Janner)

Luis Rosales de El Paso, Texas, durante la marcha al Capitolio de Austin, Texas, durante la protesta Texanos Demandan Reforma Migratoria, el 22 de febrero, que contó con centenares de participantes. (AP Photo/Austin American-Statesman, Jay Janner)

 

 

Publicado en Huffington Post Voces el 18 de marzo de 2013

Una de las consecuencias más palpables de las elecciones de noviembre, en las que los latinos votaron masivamente – 73 por ciento – a favor del demócrata Barack Obama, otorgándole la victoria en varios de los estados, fue un cambio de orientación en el partido Republicano.

De hecho, el cambio se hizo palpable esta semana cuando el partido Republicano se adhirió a la idea de una reforma migratoria integral a la que hasta ahora y de manera consecuente se había opuesto terminantemente.

En lugar de deportarlos a todos como decían sus candidatos presidenciales y como se arengaba en sus mítines hasta hace poco, los republicanos ahora hablan de legalizar a los indocumentados. Y aunque un fuerte contingente republicano todavía se opone a que al final del proceso de legalización estos inmigrantes ganen la ciudadanía y el derecho al voto, en muchos casos los líderes del GOP – sobrenombre de la agrupación, por Good Old Party – lo aceptan.

Su cálculo es abiertamente interesado: con el cambio de posiciones, esperan – o más que eso, desean – que los latinos reconsideren y encuentren suficientemente atractivas las posturas partidarias tradicionales como la oposición al aborto y los matrimonios entre gays, el apoyo a la religión y la línea dura en política exterior.

Sin embargo, una nueva encuesta dada a conocer este lunes 18 por Latino Consortium / Latino Decisions podría desilusionar a los políticos republicanos.

En efecto, al preguntárseles si el esfuerzo republicano por adherirse a la reforma migratoria los harían más propensos a votar por un candidato republicano, casi la mitad – el 49 por ciento de los encuestados – dijeron que no haría efecto, el 13 por ciento que serían más reacios a votar por los republicanos, y solo el 32 por ciento, la tercera parte, indicó que votaría más por aquella agrupación. El 6 por ciento no sabía la respuesta.

Para los latinos – aunque sean inmigrantes legales y ciudadanos de plenos derechos en este país – el tema migratorio es crucial, mucho más que para otros grupos: según la encuesta, 63 por ciento de los latinos tienen un familiar, o un amigo, o un conocido indocumentado y muchos de ellos ven la vida de quienes inmigraron ilegalmente de cerca. Este porcentaje es más alto que en 2011, cuando era de solamente 51.

Eso quizás explica por qué, al preguntárseles si la reforma migratoria fracasa porque los republicanos en la Cámara de Representantes la derrotan, 39 por ciento dijeron que estarían menos propensos que antes a votar por un republicano. Para 47 por ciento las cosas no cambiarías y el 8 por ciento se vería inclinado a apoyar al partido Republicano. El 7 por ciento no sabía la respuesta o se negó a responder.

A continuación, se les preguntó a los encuestados cuál de las dos propuestas actuales apoyaban, si aquella “que provee un claro camino a la ciudadanía de los indocumentados siempre que cumplan ciertos requerimientos, o el plan que les otorgara un estado legal condicional y temporario hasta que la frontera sea declarada “completamente segura” (es decir, cerrada) para después poder solicitar la ciudadanía”.

Por amplia mayoría, los latinos apoyaron la primera opción – favorecida por el presidente Obama: el 70 por ciento quiere la “senda clara a la ciudadanía”, el 25 por ciento “esperar hasta que las fronteras sean seguras”.

¿Y cuánto tiempo están los latinos dispuestos a esperar? Las propuestas dadas a conocer por los republicanos hablan de que el “Green card” y la ciudadanía deberán esperar hasta tres lustros. Para 8 de cada 10 latinos, “el lapso correcto y justo” es de entre menos de un año (30 por ciento), o de uno a cinco años (49 por ciento). Otro 15 por ciento opta por de cinco a 10 años.

Y ¿qué porcentaje de latinos piensa que la ciudadanía no se tiene que otorgar nunca a los indocumentados?

Sí, el 0 por ciento.

Los números, altamente favorables para los demócratas, reflejan la realidad ya palpable pocos meses antes de las elecciones, cuando otros estudios detectaron una vez más que la enorme mayoría de hispanos de origen mexicoamericano o centroamericano iba a votar por Obama, mientras que solamente el 39 por ciento de los votantes cubanoamericanos preferirían al demócrata, y el resto era republicano.

En el sondeo de opinión pública, llevado a cabo del 15 al 26 de febrero, participaron 800 latinos que son votantes registrados, con un margen de error de más o menos 3.5 puntos.