En medio de la conmoción nacional, inicia el debate migratorio

 

Alejandra Tejada, de 55 años, ciudadana estadounidense residente en Arlington, Virginia, nacida en Bolivia, participa en la "Marcha por la ciudadanía" en apoyo de la reforma migratoria, frente al Congreso en Washington, el 10 de abril de 2013 (AP Photo/Jacquelyn Martin).

Alejandra Tejada, de 55 años, ciudadana estadounidense residente en Arlington, Virginia, nacida en Bolivia, participa en la “Marcha por la ciudadanía” en apoyo de la reforma migratoria, frente al Congreso en Washington, el 10 de abril de 2013 (AP Photo/Jacquelyn Martin).

Publicado en el Huffington Post Voces el 17 de abril de 2013.

 

Al menos desde los comicios de noviembre pasado, Estados Unidos no había vivido un momento tal de conmoción nacional. El motivo inminente e inmediato, por supuesto, fue el atentado terrorista en el Maratón de Boston, este lunes, seguido por el hallazgo de una carta que contenía el veneno ricina y dirigida al senador Roger Wicker y esta mañana, el de otra misiva, esta vez encaminada al mismo Presidente Barack Obama en aparente intento – aunque fuese rudimentario – de magnicidio.

Trátese de ataques perpetrados por un solo individuo, un grupo terrorista local de afiliación política o una organización extranjera, el claro propósito de los ataques es desestabilizar al nuevo gobierno de Barack Obama.

Como si eso fuese poco, esta semana se hubiese iniciado el debate en el Congreso por la expansión del control de armas de fuego, un tema contencioso si los hay y en donde las divisiones dentro del público estadounidense son furiosas y a veces violentas. Sin embargo, un exitoso esfuerzo de cabildeo de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) llevó a que la moción fracasara, ya que se necesitaban 60 votos para imponer el debate y solamente hubo 54 (de 100 senadores)

Todos estos eventos interesan, como es natural, a los latinos de Estados Unidos. Pero ninguno les concierne en lo personal y los diferencia del resto de la población, como el histórico avance en la legislación de una reforma migratoria que se está perfilando. En ese sentido, el debate en el Senado y la Cámara de Representantes, hasta ahora confinado a reducidos grupos de negociadores republicanos y demócratas, sale ahora a relucir a la luz del día, con la presentación del lenguaje legislativo y los preparativos para comenzar el debate en comités y el plenario de ambas cámaras.

El debate oficial comenzará este viernes, 19 de abril, así como el lunes próximo, en el Comité Judicial del Senado.
que comenzará a discutir la ley “Seguridad fronteriza, oportunidad económica y modernización de la inmigración 2013”.

El poder ejecutivo, por su parte, se expresó este martes en un comunicado de manera positiva respecto a las propuestas de reforma migratoria que se están perfilando.

Tal como lo explica Elise Foley en el Huffington Post , la propuesta de ley forjada por los cuatro republicanos y cuatro demócratas en el Senado prioriza la llamada “seguridad fronteriza”, un eufemismo que pretende vincular entre la seguridad nacional y los indocumentados pero que se refiere a cerrar la frontera herméticamente (oficialmente, en un 90 por ciento) al cruce ilegal, con la ayuda de drones (aviones sin piloto de amplio uso en la guerra en Afganistán).

Se dedicarán más de 4,500 millones de dólares para ese propósito (de ellos 1,500 millones para más muros y vallas electrónicas) y se ampliará la cantidad de efectivos de la Patrulla Fronteriza en más de 3,500.

Adicionalmente, se modificará el principio para otorgar visas, de los basados en la reunificación familiar a los permisos de trabajo.

La ley expandirá a todos los estados el uso obligatorio de la base de datos electrónica E-Verify por parte de los empleadores, quienes deberán verificar si nuevos candidatos tiene permiso legal para trabajar en el país.

Por otra parte, la moción senatorial permite que los indocumentados comiencen a registrarse en un estado legal provisional casi de inmediato, luego de que el Departamento de Seguridad Interna presente el plan para “cerrar” la frontera. El gobierno tendrá un plazo de tres meses para generar ese plan.

Sin embargo, con la excepción de trabajadores agrícolas y estudiantes universitarios, para quienes se establecerán vías aceleradas de legalización (al parecer, de 5 años), los inmigrantes provisionalmente legalizados deberán esperar diez años para obtener la legalización permanente y supuestamente 5 más para la ciudadanía, totalizando cuatro ciclos de elecciones presidenciales en las que no podrán participar. Aun así, la concesión de la “tarjeta verde” estará sujeta al cierre de las fronteras y otros considerandos.

Es importante recalcar que durante esos diez años, los inmigrantes provisionalmente legalizados no tendrán derecho a beneficios federales, especialmente el de seguro médico.

Antes de procesarse las solicitudes de los indocumentados, aquellos inmigrantes que ya son residentes legales deberán aprobar un examen de antecedentes, pasar pruebas de dominio del inglés, demostrar el pago de impuestos y que tienen un historial de empleo adecuado. Lo mismo regirá para los nuevos legalizados – una vez que llegue su turno – que adicionalmente deberán pagar una multa de 1,000 dólares.

Aquí está el texto completo de la propuesta migratoria.

Todo este proceso, aunque el hecho que inicie supone de por sí un avance histórico, no asegura la aprobación de la ley, pese al empuje por parte de la Casa Blanca, ya que en la Cámara Baja las posturas antiinmigrantes son más fuertes que en el Senado y podrían derivar en que se presente no una propuesta de reforma migratoria integral, sino varias leyes separadas, comenzando por la de seguridad fronteriza, la deportación de indocumentados con antecedentes penales (implementada de cualquier manera por la administración Obama), la expansión y obligatoriedad del registro de datos E-Verify, la aprobación de permisos de estudio para estudiantes y de trabajo para trabajadores del campo, y quizás, en algún horizonte poco claro, la legalización de los once millones, en su gran mayoría latinos, que están en el país sin papeles legales.

Un ejemplo de tal legislación es la llamada ley STEM que hubiese ampliado en 55,000 las visas anuales otorgadas a inmigrantes con títulos universitarios avanzados en disciplinas científicas eliminando al mismo tiempo la lotería anual de la misma cantidad de visas.

Lidera la postura de fragmentar la reforma en varias leyes inconexas y sin límite de tiempo, el presidente de la Cámara, el republicano de Ohio John Boehner, y el jefe del comité Judicial – donde se generará la moción – Robert Goodlate, republicano de Virginia.

Un factor adicional a los todavía imprevistos que podrían ser el resultado de un cambio de opinión pública a raíz de los atentados es que falta menos de un año y medio para las elecciones nacionales de 2014, en donde se renovará la totalidad de la Cámara Baja, la tercera parte del Senado y una veintena de gubernaturas estatales, y en las que peligraría la mayoría republicana en la de Representantes, a menos que incrementen su apoyo entre los latinos.

De tal manera, y en medio de la conmoción general causada por el atentado en Boston y sus supuestas secuelas de intentos de magnicidio, el evento histórico del inicio del debate sobre la reforma migratoria ya no es ni la única noticia de importancia, ni la más relevante. Lo cual no es óbice para que el debate sea productivo y conduzca, de una vez por todas, a la solución de la cuestión migratoria.