5 claves para una respuesta contra el terrorismo

¿Por qué Estados Unidos puso en alerta máxima a sus embajadas y consulados?

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Publicado en el Huffington Post Voces el 6 de agosto de 2013.

¿Por qué Estados Unidos puso en alerta máxima a sus embajadas y consulados?

Este miércoles, Estados Unidos y Gran Bretaña anunciaron el desalojo del personal “no crítico” en sus respectivas embajadas en Sana, Yemén, y urgieron a sus ciudadanos a abandonar aquel país.

Y el fin de semana, Washington había cerrado sus sedes diplomáticas en 23 ciudades del mundo islámico por temor a un atentado terrorista. De ellas 15 – en Yemén, Libia, Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Arabes Unidos – permanecerán cerradas al menos hasta el 10 de agosto. Cuatro más se agregaron a la lista.

Al mismo tiempo, el departamento de Estado publicó en su sitio de internet una advertencia a estadounidenses que viajan en el mundo para que eviten hacerlo en lo posible y estén alerta.

Asimismo, tropas estadounidenses en la región se decretaron en alerta.

La decisión no fue el fruto de un conocimiento específico de un atentado en ciernes, sino un “exceso de cautela“.

Se trata, a todas luces, de una medida extraordinaria y sin precedentes. Y la decisión, sin lugar a dudas, se tomó a nivel presidencial.

¿Qué llevó a la Casa Blanca a esta decisión?

Analistas y políticos barajaron los siguientes 5 indicativos.

1. Interceptan conversación entre líderes de Al Qaeda

De acuerdo con el New York Times, la alerta se decretó después de que fue interceptado un mensaje del líder global de al Qaeda, Ayman al-Zawahri, a su lugarteniente en Yemén Nasser al- Wahishi, indicándole que lanzara ataques este fin de semana.

Al Wahishi fue el jefe de seguridad de Osama Ben Laden en Afganistán y es considerado un posible sucesor.

La embajada de Estados Unidos en Sanaa, Yemén, publicó asimismo – dice al Jazeera – una lista con los nombres de 25 terroristas que estarían planeando las actividades y ofreció una recompensa por su captura.

2. Miles huyen de las cárceles
En el último mes, miles de presos políticos islamistas huyeron de varias cárceles de Medio Oriente: unos 500 el 23 de julio, cuando un grupo afiliado a al Qaeda se declaró responsable de su rescate de la cárcel Abu Graib. Otros 1,200 huyeron 3 días después de una prisión en Benghazi, Libia, y 200 más el 30 de julio en el noreste de Paquistán, cuando efectivos del Talibán que vestían uniformes policiales atacaron una cárcel y posibilitaron la huida.

La Interpol considera que todos los actos están relacionados y que son parte de un operativo mayor de los terroristas, lo que habría generado la alarma.

3. Es la última semana de Ramadán

Para la religión y la casi totalidad del mundo islámico, el mes de Ramadán es una ocasión de introspección interna, reflexión y solidaridad entre los seres humanos. Pero para la facción de la que al Quaeda es parte ha servido para la incitación y la violencia. De acuerdo con el analista Peter Bergen, el día 27 de Ramadán es especialmente auspicioso para aquellos extremistas que quieren llegar a ser mártires.

Según Interpol, “agosto es el aniversario de incidentes terroristas violentos como los de Mumbai, India, Gluboky, Rusia, o Jakarta, Indonesia”, y es el 15 aniversario de los ataques contra las embajadas de Estados Unidos en Nairobi, Kenia, y en Dar a Salaam, Tanzanía, en los que murieron más de 200 locales.

El mes sagrado finalizará entre el miércoles y el jueves. La ocasion sería entonces propicia para un atentado terrorista, dicen las fuentes.

4. Puro exceso de precaución

Pero se podría alegar que todas éstas son evidencias circunstanciales y no tangibles. Que son conjeturas. Que el nivel de amenaza quizás no amerite cerrar las representaciones de Estados Unidos en el exterior.
A lo que alcanzaría con responder una sola palabra: Benghazi. El ataque, en septiembre pasado, contra la representación estadounidense en esta ciudad libia, que conllevó la muerte del embajador Chris Stevens y tres estadounidenses más, sigue siendo caballito de batalla de los rivales de la administración Obama en el Congreso, quienes hacen todo lo posible para convertir el evento en una muestra del fracaso del presidente.

Lo único que le falta a la Casa Blanca es una razón o excusa para justificar a los críticos.

Por ello, están dispuestos a medidas extremas – como el cierre de las embajadas – para que Benghazi no vuelva a suceder. Aunque las pruebas no sean contundentes.

5. No hay tal atentado: es un invento

Algunos comentaristas, como Lance de Haven-Smith en The Guardian de Londres, afirman que se trata de una reacción exagerada o incluso inventada por parte de la administración para justificar la recolección de los datos personales de los estadounidenses por la Agencia Nacional de Seguridad NSA. Con estas acciones alarmistas, el gobierno pretende incrementar el temor a un supuesto ataque terrorista y así distraer la atención pública.

El uso de alertas terroristas para incrementar la simpatía dentro de Estados Unidos por el presidente no es nuevo. El expresidente George W. Bush, por ejemplo, dice la nota en el Guardian, las usó antes de ser reelecto en 2004, cuando decretó estados de alerta “naranja”, tal como lo reconoció el entonces secretario de Seguridad Interna Tom Ridge en un libro publicado en 2009 y en posteriores entrevistas.

Más enfático incluso es el mismo Glenn Greenwald, el periodista que publicó los alegatos de Edward Snowden sobre espionaje interno. Greenwald dijo esta semana en el programa Democracy Now, que “de pronto esta administración que se pasó dos años afirmando haber decimado a Al Qaeda se desdice y afirma que hay una amenaza masiva que implica el cierre de embajadas y consulados en todo el mundo”.

Para este sector, pues, la amenaza no existe – o si existe, no amerita el cierre de consulados – y tiene como objeto generar simpatías y justificaciones a la recolección de datos privados de los ciudadanos.

Embajadas y consulados cerrados, según CNN

Quedaron cerradas las siguientes representaciones

Embajada en Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos
Embajada en Amán, Jordania
Embajada en El Cairo, Egipto
Embajada en Riad, Arabia Saudita
Consulado en Dhahrán, Arabia Saudita
Consulado en Jeda, Arabia Saudita
Embajada en Jartum, Sudán
Embajada en Kuwait, Kuwait
Embajada en Manama, Bahrain
Embajada en Muscat, Omán
Embajada en Djibouti, Djibouti
Embajada en Doha, Katar
Embajada en Sana, Yemén
Embajada en Trípoli, Libia

A ellas se agregaron las siguientes embajadas
Embajada en Antananarivo, Madagascar
Embajada en Bujumbura, Burundi
Embajada en Kigali, Ruanda
Embajada en Port Louis, Mauricio